23 de octubre de 2008

ARELY MEDINA

Opéra Dolorosa.

Quiero morir en una cama de rosas
de aquellas rosas que chupen mi llanto
rosas marchitas que se queden
entre las sabanas de mi desamparo.

Quiero morir en los brazos del deseo
un último extásis cual opéra dolorosa
un cuerpo tenido de ansias de amar
de dolor espiritual,
que sus fluidos sean santos
y que de un grito estrangule mi yugular.

Pianista ¿Probaste este cuerpo?
Escritor ¿Cuágulaste mi sangre tinta?
Sonador ¿Me viste al final de tu encuentro?

Tras mis ventanas el risco de nieve que te cubre
tras mi puerta bienvenido sea el hedonísmo.
Si tu no entras seguiré comiendo uvas del tapiz
y el piano no enloquecerá hasta que me vea partir

A lo que te quiero atar es a mi cuerpo.
Pronto me voy.
Pronto llega la despedida.
El tiempo corre y todo está escrito.

Por que se mi final.
Como Dios, ¡Lo sé!
El peso de las manecillas me revuelca
como olas de mar que me ahogan.

Yo quisiera esperar
pero es este piano el que debe terminar
pero es este deseo que debo de enterrar
llevarme un poco nada más
del veneno que corre en tu sexo
de aquello que me hace quedar en paz.

Mi vientre aún es fuerte
la música observa ese palpitar
que necedad acompana esa voz
que por las notas es que vive.

Buscaré un encuentro
quizás en el callejón, quizás en tu sueno
eso da igual; La muerte viene y no puede esperar.

[.........silencio........] la última nota se ejecutará.